COMUNICADO DE 25 NOVIEMBRE DE 2025: DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
Hoy es 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y Naciones Unidas nos convoca un año más a alzar la voz contra una violencia que no conoce clases sociales, fronteras, ni contextos, es la violencia machista contra las mujeres y las niñas.
Una violencia que está presente en los hogares, en las instituciones, en los espacios públicos, en el ámbito digital y, de manera extrema, en los conflictos y crisis humanitarias; que subsiste por estructuras todavía patriarcales en muchos casos que perpetúan la discriminación, la desigualdad y la opresión, que merman y destruyen vidas y sociedades, que niegan el progreso, la justicia social, la democracia y también la paz.
El negacionismo y la indiferencia sostienen esta violencia machista. Contemplamos con pasmo la explosión de bulos en medios digitales y la banalización de una violencia que alimentan un falso victimismo masculino, que dificulta la prevención y obstaculiza la construcción de relaciones basadas en el respeto y la igualdad. Sin el compromiso de los hombres y de la juventud no habrá erradicación de la violencia, ni construcción de una sociedad igualitaria, pacífica y próspera.
Desde TRANSFORMANDO LO PÚBLICO, asociación sin ánimo de lucro de empleadas y empleados públicos comprometidos con la igualdad, la justicia social y los derechos humanos, nos unimos a este llamamiento, reafirmando nuestro compromiso con la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.
Las cifras en España: sin espacio para la autocomplacencia.
España sigue registrando cifras inaceptables de feminicidios. En lo que va de 2025, las víctimas mortales ascienden a 38 mujeres asesinadas por violencia de género, a las que hay que sumar las que constituyen violencia vicaria, un niño y dos niñas en el presente año. La serie histórica, desde 2003, arroja la escandalosa cifra de 1.333 mujeres asesinadas, habiendo quedado huérfanos, como consecuencia del asesinato de sus madres, 481 niñas, niños y adolescentes. Lamentamos desde lo más profundo estos asesinatos y nos unimos al dolor de sus familias y amistades.
Defender el Convenio de Estambul y UE
En el ámbito europeo, el Convenio de Estambul, ratificado por España en 2014, es el instrumento jurídico más avanzado para prevenir la violencia contra las mujeres, proteger a las víctimas y perseguir a los agresores, sin embargo, en los últimos años está siendo objeto de retrocesos por varios Estados. Es preciso defender el Convenio de Estambul para proteger la vida, la integridad y derechos de las mujeres, revirtiendo la tendencia regresiva.
En el ámbito de la UE, la Directiva (UE) 2024/1385 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de mayo de 2024, establece un marco legal común en la Unión Europea para prevenir y combatir la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, y España ya está trabajando para su transposición, antes del 14 de junio de 2027.
La violencia extrema contra las mujeres y niñas en el mundo.
Según la última encuesta de la UE sobre violencia de género de 2024 (EUROSTAT, FRA y EIGE), en la UE-27, el 30,7 % de las mujeres han sufrido violencia física o amenazas y/o violencia sexual por parte de cualquier agresor a lo largo de su vida.
La violencia contra las mujeres y las niñas está avanzando en el mundo y se constata un repunte a nivel internacional, alcanzando sus expresiones más extremas en los contextos de crisis humanitarias y conflictos. Violencia que se exacerba en determinadas situaciones, como en caso de mujeres con discapacidad o mujeres migrantes, que están entre los colectivos más afectados.
El Relator Especial de la ONU para Afganistán, Richard Bennett, y el Comité CEDAW, siguen denunciando que el régimen talibán ha impuesto un apartheid contra las mujeres y las niñas, una arquitectura de opresión que niega su dignidad, prohíbe su educación y empleo, elimina su participación en la vida pública, y las priva del acceso a la justicia y a la salud. El apartheid no afecta solo a las mujeres y niñas afganas, sino que envía un mensaje devastador al resto del mundo, normalizando la misoginia y revirtiendo los avances en igualdad. Según la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (C-621/21, de febrero de 2024), el mero hecho de ser mujer y afgana constituye un riesgo real de persecución por razón de género.
Francesca Albanese, Relatora Especial de Naciones Unidas, ha documentado ampliamente que las mujeres y la infancia están pagando el precio más alto en el conflicto de Gaza, víctimas de asesinatos, violaciones y trauma generalizado.
No podemos olvidar otras crisis internacionales y conflictos bélicos. Sudán, República Democrática del Congo, Yemen, Haití, Myanmar, Siria, Tigray, los campamentos rohinyá… lugares donde los cuerpos de las mujeres siguen siendo utilizados con estrategias de guerra: esclavitud y violencia sexual, violaciones colectivas, mutilación genital, tortura, trata, etc.
Toda esta terrible realidad internacional supone una alarmante deriva de retroceso de los Derechos Humanos y una explosión exponencial de la violencia contra las mujeres en el Mundo que hay que combatir.
Las Administraciones Públicas: papel clave y diligencia debida.
Las Administraciones Públicas tienen la obligación y la responsabilidad de diligencia debida de garantizar la aplicación efectiva de sus instrumentos de protección contra todas las formas de violencia contra las mujeres. Son de destacar, por recientes, el nuevo Protocolo frente al Acoso Sexual y por Razón de Sexo, imprescindible para actuar de forma inmediata, investigar con garantías y proteger a las víctimas, y el IV Plan de Igualdad de la AGE, que refuerza la integración de la perspectiva de género en todas las políticas públicas. Este año 2025 se ha renovado el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que ha pasado de 290 a 461 medidas, abarcando todas las formas de violencia contra las mujeres y destinando 1.500 millones de euros a cinco años para garantizar su ejecución.
Es obligado citar que la vivienda es hoy la primera preocupación social según el CIS, con impacto directo en la violencia contra las mujeres y la infancia. El hogar es el espacio donde más se ejerce la violencia, donde se concentran los cuidados y donde se expresa con mayor fuerza la desigualdad, por ello, las políticas de vivienda son una prioridad, salvan vidas.
También tiene una importancia especial la imprescindible respuesta desde el Servicio Exterior español, apoyando a las mujeres españolas víctimas de violencia de género en el extranjero, a través de los mecanismos establecidos por nuestra red consular. Es coherente con una acción exterior feminista, que amplía el radio de acción a las mujeres de las demás nacionalidades, mediante la diplomacia multilateral y la cooperación para el desarrollo, entre otras vías.
Compromiso de las empleadas y empleados públicos.
La protección de los Derechos Humanos exige acción y quienes servimos desde la Administración, ya sea en sanidad, educación, justicia, servicios sociales, extranjería, cuerpos de seguridad, cooperación, acción exterior, empleo, vivienda o comunicaciones, tenemos un papel fundamental en prevenir, detectar, proteger, acompañar, reparar y garantizar los derechos de las mujeres frente a la violencia. No es un asunto privado, es un desafío público y democrático.
Por ello, este 25 de noviembre, TRANSFORMANDO LO PÚBLICO, con más firmeza que nunca, manifiesta su compromiso absoluto con la erradicación de la violencia contra las mujeres y la defensa de los Derechos Humanos. Hacemos un llamamiento al conjunto de las Administraciones y organismos públicos, así como a la sociedad civil, a las entidades privadas y, a la postre, a la ciudadanía, para impulsar el cumplimiento de las normas y medidas del Pacto de Estado, porque tenemos un papel clave en la erradicación de las violencias contra las mujeres y las niñas.